Monday, December 13, 2010

15 Palabras

Replegar (La esfinge maragata, 15)
1. tr. Plegar o doblar muchas veces.
2. prnl. Recogerse, encerrarse en sí mismo, refugiarse en la propia intimidad.
3. prnl. Mil. Dicho de las tropas avanzadas: Retirarse en buen orden.

Esfinge (La esfinge maragata)
1. f. Monstruo fabuloso, generalmente con cabeza, cuello y pecho humanos y cuerpo y pies de león.
2. f. Mariposa de la familia de los Esfíngidos, de gran tamaño, cuerpo grueso y alas largas con dibujos de color oscuro.

Canalla (Nada, 30)
1. f. coloq. Gente baja, ruin.
2. f. ant. perrería (‖ muchedumbre de perros).
3. com. coloq. Persona despreciable y de malos procederes.

Madrugada (Nada, 17)
1. f. amanecer2.
2. f. Tiempo posterior a la medianoche y anterior al amanecer.
3. f. Acción de madrugar.
de ~ 1. loc. adv. Al amanecer, muy de mañana.

Chispa (Entre Visillos, 63)
1. f. Partícula encendida que salta de la lumbre, del hierro herido por el pedernal, etc.
2. f. Gota de lluvia menuda y escasa.
3. f. Partícula de cualquier cosa. No le dieron ni una chispa de pan. Saltó de la sartén una chispa de aceite.
4. f. Porción mínima de algo. U. m. con neg. No corre una chispa de aire.
5. f. penetración (‖ perspicacia de ingenio). Miguel tiene chispa.
6. f. Diamante muy pequeño.
7. f. coloq. borrachera (‖ efecto de emborracharse).
8. f. Cuba. Pequeño carro que corre sobre raíles impulsado por una palanca de mano.

Encrucijada (Los hijos muertos, 132)

1. f. Lugar en donde se cruzan dos o más calles o caminos.
2. f. Ocasión que se aprovecha para hacer daño a alguien, emboscada, asechanza.
3. f. Situación difícil en que no se sabe qué conducta seguir.

Entrecortada (Los hijos muertos, 154)

1. adj. Dicho de una voz o de un sonido: Que se emite con intermitencias.

Ronquido (Los hijos muertos, 155)
1. m. Ruido o sonido que se hace roncando.
2. m. Ruido o sonido bronco.

Antecesora (Diario de una maestro, 26)
1. adj. Anterior en tiempo.
2. m. y f. Persona que precedió a otra en una dignidad, empleo, ministerio, obra o encargo.
3. m. antepasado (‖ ascendiente).

Arrodillar (La gangrena, 157)
1. tr. Hacer que alguien hinque la rodilla o ambas rodillas.
2. intr. Ponerse de rodillas.

Hurtar (La gangrena, 31)
1. tr. Tomar o retener bienes ajenos contra la voluntad de su dueño, sin intimidación en las personas ni fuerza en las cosas.
2. tr. Dicho de un vendedor: No dar el peso o medida cabal.
3. tr. Dicho del mar o de un río: Llevarse tierras.
4. tr. Tomar dichos, sentencias y versos ajenos, dándolos por propios.
5. tr. Desviar, apartar.
6. prnl. Ocultarse, desviarse.

Aquiescente (Barrio de Maravillas, 95)

1. adj. Que consiente, permite o autoriza.

Barrio (Barrio de maravillas)
1. m. Cada una de las partes en que se dividen los pueblos grandes o sus distritos.
2. m. arrabal (‖ afueras de una población).
3. m. Grupo de casas o aldea dependiente de otra población, aunque estén apartadas de ella.

Trabazón (Azul, 89)
1. f. Juntura o enlace de dos o más cosas que se unen entre sí.
2. f. Espesor o consistencia que se da a un líquido o a una masa.
3. f. Conexión de una cosa con otra o dependencia que entre sí tienen.

Esqueleto (Beatriz y los cuerpos celestiales, 96)
1. m. Anat. Conjunto de piezas duras y resistentes, por lo regular trabadas o articuladas entre sí, que da consistencia al cuerpo de los animales, sosteniendo o protegiendo sus partes blandas.
2. m. dermatoesqueleto.
3. m. esqueleto interior de los vertebrados.
4. m. Armazón que sostiene algo.
5. m. coloq. Persona muy flaca.
6. m. Bot. Planta disecada.
7. m. Chile. Bosquejo, plan de una obra literaria, como un discurso, un sermón, un drama, etc.
8. m. Col., Guat., Méx. y Nic. Modelo o patrón impreso en que se dejan blancos que se rellenan a mano.
9. m. Nic. Cuerpo de una persona.

Friday, October 22, 2010

La gangrena

La gangrena (1975) por Mercedes Salisachs
Ashley Freeby

Yo tengo el primero versión, 1975.

Los capítulos de la novela:

Remedios 7-99
Estrella 100-157
Angelina 158-198
Paloma 199-262
Alicia 263-331
Victoria 332-392
Serena 393-447
Carlota 448-523
Lolita 524-536

Los personajes principales:
Carlos Hondero: El protagonista del cuento.
Servando Fuentevalla: Él es el abogado de Carlos. Él está tratando de ayudarlo, pero Carlos no quiere defenderse a sí mismo.
Remedios: La madre de Carlos. Ella tiene una aventura con tío Rodolfo. Muere después la boda de su hijo.
Tío Rodolfo Tramacho: Es como un padre de Carlos. El amante de la madre de Carlos. Él tiene una esposa y tres hijos. Muere de cáncer del estomago.
Paco Moraldo: El hermano de Lolita y a veces el amigo de Carlos hasta la escuela. Casa con Verónica.
Lolita Moraldo: La hermana de Paco y la verdadera amor de Carlos. Ella casa otro.
Padre Celestino: Carlos le encuentre en la escuela. Él quiere Carlos no siente conflicto sobre su fe.
Don Alberto Salcedo: Él tiene la Salceda Banca. Tiene tres hijos que morir y una hija que casar con Carlos. Es como un padre a Carlos.
Estrella: Ella es una trabajadora con Carlos. Ellos están amantes, pero ella no le gusta, y termina muy malo.
Juame Palafell: Él es el esposo de Angelina. El es un trabajador con Carlos en el banco. Le mata por sus creencias políticas.
Alicia: La hija de don Alberto, sus tres hermanos se mueren la guerra. Ella es la esposa de Carlos y la madre de Carlota. Se suicide.
Angelina: La esposa y después la viuda de Juame Palafell. Ella ayuda Carlos y su madre durante la guerra. Carlos y ella tienen una aventura corta.
Pedro Villaita: Él es un trabajador del banco con Carlos antes de la guerra. Muere porque él es un sacerdote.
Paloma Marcos: Ella es una viuda de la guerra. Carlos la encuentre en San Sebastián. Fue una aventura corta.
Ramón Pérez: Un trabajador del banco con Carlos, antes y después de la guerra. Él practique negocios malos.
Victoria Remo: Ella es la esposa de Paco y la ‘amiga’ de Alicia. Su familia es rica.
Serena Fuentes: Ella era la esposa y luego viuda de Justo Fuentes. Carlos la encuentre a través de Victoria y Paco. Ella era la amante y luego la esposa de Carlos. Ella tuvo una aventura con Paco.
Carlota: Ella es la hija de Carlos y Alicia. Ella perdió el uso de sus piernas cuando era pequeña.

El resumen:

* Todas de las fechas son estimaciones mías.

Remedios

En este capitulo se pasa a través de los primeros años de Carlos hasta que él es un joven, sino en realidad, sólo un día pasó. Todo lo que pasa después de las primeras líneas le está recordando lo que ha sucedido en su vida (1913-1931). Remedio es el nombre de su madre, la primera mujer en su vida.
La novela comienza con Carlos diciendo que es culpa suya. Ha tenido su culpa desde la infancia. Él empieza a decir cosas de su infancia, a continuación, el lector está en los recuerdos de su infancia, recordando con él. Su padre murió antes de que tuviera memorias de él. Él era un médico bien sabe que murió de la peste bubónica. Carlos vivía con su madre que tenía que trabajar para cuidar de él. Su tío Rodolfo, que no era su tío, pero un amigo de su difunto padre, es un amigo de la familia. Carlos se entera que su madre y tío Rodolfo son amantes, pero es gradual. Tío Rodolfo le dijo que debía comenzar la escuela, demostrado que él quiere que sea mejor para Carlos. Carlos hizo buenas notas y un día se encontró con el rey y le estrechó la mano. Le dijo a su madre sobre el rey, “Al fin y al cabo es como todos.” (Pág. 13). Ese mismo día conoció a Paco Moraldo, quien pasaba mucho tiempo con. La familia de Paco tenía dinero y en estatura, y lo más importante, un nombre. Paco utilizados Carlos para pasar sus clases, y Carlos utiliza Paco para sus conexiones y poder.
Durante una revuelta en las calles, el tío Rodolfo llegó a ver Carlos y su madre a su casa. Es entonces cuando Carlos se enteró de que había tres niños y una mujer. "Usted tiene hijos?" (Pág. 21). Esto fue un shock para él, ya que no sabía nada de su otra vida. Él entendía que su madre y su tío Rodolfo son amantes, pero esto era un pecado. Esta es la primera vez que empecé a tener sentimientos encontrados por su madre. Padre Celestino cuenta de que algo andaba mal, y trató de ayudarlo, pero Carlos no quería hablar de ello.
Carlos pasó muchos domingos con la familia Moraldo. La diferencia entre las familias, aparte de la riqueza, fue que la madre de Carlos le preguntaba sobre su día, pero los Moraldos no tener interés en las vidas de sus hijos. Ellos tenían una compañera de su hija Lolita, la señorita Dorry, que era de Inglaterra. Carlos salió de la escuela temprano un día a causa de dolor de estómago y vio a la señorita Dorry con el señor Moraldo. Esto sumado a su opinión negativa sobre las mujeres. Sra. Moraldo se enteró de ellos y la señorita Dorry fue despedida. Paco y Lolita no sabía nada, y Lolita pensó que nunca mintió a su padre. Después de que contrató a la señorita María de Francia, que era fea. Carlos comenzó a jugar al golf con Paco. Se pasaba todo de los días domingos con la familia Moraldo.
Señor Moraldo cree que España necesita una mano fuerte, pero el tío Rodolfo cree que España nunca desarrollara todas sus posibilidades sin ser libre. Este es un signo de la próxima guerra. Carlos, que aspiran a estar con los de la misma clase que los Moraldo, piensa en la misma línea, pero tiene dudas.
Los Moraldo se fueron de vacaciones para el verano, y Carlos pensó en Lolita. Cuando regresaron, ella era más alta y esto complació Carlos. Antes de La exposición catalana, Paco le dijo a Carlos que no tendría tiempo para él, ya amigos de la familia de edad sería de la ciudad. Pero después, Paco quería salir con él porque necesitaba Carlos para pasar sus cursos. Pero esta vez Paco no fue bien. También durante La exposición catalana, Carlos y su madre vio la mujer de tío Rodolfo y sus niños. Esto tuvo un efecto profundo con Carlos.
Freudman, que se creía que era el hombre más rico del mundo, murió. Se comprobó entonces que era un gángster. Alrededor de este mismo tiempo, la bolsa cayó. Durante las elecciones hubo inquitas en las grandes ciudades y algunas veces no fue seguro salir por la noche.
Carlos pasó una noche en la casa Moraldo durante este tiempo. Esto es cuando él y Lolita dijeron que se amaban y hablaron del futuro. Sólo otra persona para saber de este amor fue la señorita María. Enviaron a un diario de ida y vuelta el uno al otro, y así es como la señora Moraldo se enteró de ellos. Lolita dice que su familia iba a despedirla, que no podían estar juntos porque la madre de Carlos es republicana. Carlos se enoja y le dice que su padre tuvo una aventura con la señorita Dorry. No se terminan las cosas bien.
Al final del capítulo, los republicanos ganaron las elecciones. Srta. Francia (María) da el diario a Carlos, y ella dice su futuro no es cierto. Carlos le dijo que si él podía ayudarla lo haría. Ella dijo que era un buen muchacho. Después de salir de la escuela (y en esencia los otos Moraldo), Carlos acabé el bachillerato con notas brillantes. Con la ayuda de su tío Rodolfo, Carlos consigue un trabajo con Banco Salcedo.
En el final frase, se dice que “Azaña acababa ser nombrado jefe del Gobierno.” (Pag. 99).

Estrella
Este capítulo comienza con preguntas que doña Alicia se le pedía, pero el lector no sabe por qué. Ella piensa que él es inocente y que él debe conseguir un abogado. Él no quiere una. Esta capitulo trata de unos años (1931-1936).
Él empieza a recordar otra vez. Él está trabajando en el banco para los hermanos, Jesús y José. También trabaja con Estrella, a quien le gusta. Ella lo ve como un niño y que ellos son solos amigos, pero él quiere más. Estos son tiempos económicos difíciles en el país. Carlos está en la escuela, estudiando para ser un profesor. El tío Rodolfo se enferma, y Remedio quiere que ver a otro médico (porque él también es un médico) pero no lo hará.
Estrella está ausente en el trabajo por un tiempo porque sus jefes, J. y J., está ausente. Carlos la extraña, y entonces un día Carlos le ve en la calle. Ahora ella no lo ve como un niño y que planean ir a la playa. Carlos tiene un gran tiempo y hacen planes para reunirse de nuevo, pero Carlos no puede encontrar ella por algún tiempo. Él empieza a acechar (STALKER!!) a su casa. Carlos tiene una pelea con Paquito (un hombre de trabajo) sobre Estrella. Paquito la llama una puta y zorra y advierte Carlos que tener cuidado con ella.
Otro compañero de trabajo, Jaume Palafell, tiene una fiesta en su casa para el nuevo Estado Catalán. Aquí es donde se encuentran por la primera vez de Angelina, quien es la esposa de Jaume. Carlos tenía la esperanza de ver a Estrella, pero ella no fue. En el banco, algunos agentes de policía vienen a preguntar sobre los hermanos J. y J y sus trabajos. Estrella ha sido espiar a los hermanos por don Ramón, que trabaja para "Vidrios y Metales". Es por eso que ella no ha vuelto a trabajar por un tiempo. Los hermanos se les pidieron dejar el negocio. Carlos conoce a Alicia por primera vez, ella es la hija de don Alberto, uno de los hermanos.
Tío Rodolfo le pregunta “¿y la palabra nazi? ¿Qué significará esa palabra?” (Pág. 133). Esto indica que la segunda guerra mundial está a punto de comenzar. También en esta época, las mujeres tienen el derecho a votar. Por último Estrella y Carlos reunirse de nuevo, Carlos está feliz de verla. Se entera de que ella tiene una pensión y que se mudó del apartamento de sus tíos. Tienen planes para reunirse en la playa, pero la inestabilidad y la amenaza de la violencia hizo ellos incapaz de encontrar y él pierde el contacto con ella.
Carlos y su madre tienen una pelea sobre las políticas y el Estado catalán. Lo que siguió fue Jaume Palafella llegar a su casa herido. Tío Rodolfo llegó y se lo llevaron de vuelta a su casa a morir. El doctor dijo que fue por neumonía. Se menciona que Carlos tiene 18 años.
Después de esto Carlos empieza a salir por la noche a La Toya club y conoce a Pedro Villaita. Pedro dice que respeta Estrella y Carlos piensa de ella. Luego de varios meses más tarde ella le pide. Se reúnen y tienen relaciones. Esto ocurre por alugnos domingos por un tiempo. Carlos está en el amor, pero ella no lo es. Carlos finalmente se entera que Pedro preguntó Estrella a espiar en él, porque él trabajaba en el banco. Pedro estaba planeando un golpe en el banco. Estrella le dice que lo odia, y todo en él. Él se enfada y le pega hasta que ella dice "Perdón". (Pag157).

Angelina
No aceptaron la fianza que doña Alicia les ofrecieron por Carlos. Carlos fue aliviado por esto porque no quiso volver a su casa y enfrentarse con Carlota. Sólo unos pocos meses a un pase de año en este capítulo (1936).
Hay una guerra en Alemania. La bolsa volvió a subir. Porque se siente herido y confundido sobre Estrella, Carlos comienza a ver las prostitutas de la calle. En el banco un día, Don Alberto le dice a Carlos que su tío Rodolfo se está muriendo de cáncer del estómago. Su madre y él no se supone que en contacto con él porque él va a morir en su casa con su familia. Don Alberto dice que "Nadie gana." (Pag. 163). Tío Rodolfo muere, don Alberto da una carta a Carlos para su madre. Carlos va a la funeraria. Él ve a don Alberto y sus hijos. Él ve a la mujer tío Rodolfo y sus hijos. Tío Rodolfo fue como un padre para él y él está triste.
La madre de Carlos es una viuda de nuevo. La viuda Angelina ha estado visitando a su madre a menudo, y es por lo general en su casa. Las viudas se llevan bien. Van a la iglesia y se charla. De Angelina se enteró de que don Pablo es sacerdote, pero no practicante uno ahora.
Hay peligro en las calles de nuevo. La iglesia de Belén se quema. Carlos y su madre van a dar un paseo. Cuando regresan a su casa del vecino les dijo que algunos hombres se rompieron y quieren tomar Carlos. Carlos piensa que él quiera porque de lo que hizo con Estrella. Inmediatamente ir a la casa de Angelina. La guerra civil ha comenzado. Se quedan en la casa de Angelina durante varios meses.
Durante este tiempo se enteran de que los tres hijos de don Alberto murieron porque nadie sabe dónde don Alberto está. Su hija, Alicia, se salvó con su madre. La madre de Carlos estaba enferma y le preguntó a un sacerdote porque los médicos estaban ocupados con la guerra. Angelina encontró don Pablo, y oyó su confesión. Es sabido que después de la guerra murió por ser un sacerdote. Carlos sigue en estado de agitación de su fe.
Franco está a cargo de los nacionalistas y está a cargo del gobierno. Carlos quiere dejar ser libres. Él piensa en alistarse en el ejército republicano. O por lo menos estar libre del departamento. Angelina y Carlos tienen una aventura a pesar de que es tan antigua como su madre. Ella tiene 42 años. Ella lo ama y está un poco obsesionada con él. Él no la ama. Él le dice una vez, pero más tarde durante una pelea, dijo que había mentido. Al final de la pelea que le dice que es posible que la amaba. Luego se fue del apartamento (sin hablar con su madre) y se va a la oficina de reclutamiento.

Paloma
Algunos años pasan en este capítulo (1936-1939). En el principio, Servando Fuentevalla es el abogado de Carlos. Es un caso difícil, pero lo va a tomar. Es sabido que él está en la cárcel por matar a alguien. Él ha matado antes. El lector está en la memoria de cuando él ha matado antes.
Carlos se unió al bando republicano, pero dejó las filas para ir al otro lado. Los nacionales le hicieron matar dos muchachos quienes también habían tratado de cambiar de bando. Carlos tiene una crisis nerviosa y está enfermo. Ellos lo envían a San Sebastián en la costa, que tiene un hospital. Doctor Suárez le ayuda a mejorar. Mientras que él está allí, él trabaja con Urritamendi y Soldázar en el hospital haciendo papeleo. Ambos de los dos hombres están perdiendo un pie o un brazo, por esto ellos están trabajando allí. Se resienten de Carlos con todas las partes de su cuerpo.
Carlos encuentre Lolita aquí. Ellos almorzar juntos y tienen unas citas como amigos un poco veces. Luego Requejo, quien es de la área y un poco loco, disparos Carlos en la pierna. Él está en el hospital con una herida de guerra y los médicos piensan que tienen que cortar por la gangrena. Ahora él sabe cómo se sienten sus compañeros de trabajo. Se mantiene la pierna. Lolita le visita y le dice que su madre todavía está viva, algo que le ha preocupado. Él es nuevo en amor con ella. Ella lo llevan los libros por él a estudiar. Se entera de que ella es religiosa, algo que él piensa.
Por último, se le permite salir del hospital y que está esperando para encontrar Lolita en un bar. Él es temprano y encuentre con Paloma Marcos, una viuda de guerra. Ella está cumpliendo con un "amigo". Carlos se convierte borracho durante el almuerzo y asusta a Lolita de distancia. Él le llama Paloma y se convierten amantes. Tienen una relación violenta y fosforescente. Ya no está obsesionada con Lolita y se detiene al verla. Después él deja Paloma por última vez, Lolita se encuentra con él en la calle. Ella se bebe y se trata de entregarse a él. Ella lo ama y dice que ha estado siguiendo. Dijo que no sería correcto. Él la deja en su habitación de hotel.
Regresa a Barcelona. Él ve su madre y que están viviendo en el apartamento. Se entera de que don Pablo ha muerto. Carlos trata de encontrar don Alberto. Se lo encuentra en un hospital y él está muy enfermo. Él está bajo sospecha por sus creencias políticas. Por último, se va con su esposa e hija, pero él no quiere trabajar. Carlos le hace para empezar el banco de nuevo. Ramón Pérez, quien fue un compañero de trabajo antes de la guerra, se convierte en el director del banco. Su esposa es Pilar Berruguete. Carlos es el diresctor adjunto. Justo Fuentes es mencionado por primera vez aquí como un hombre de negocios grandes. La guerra termina.
Carlos compra una Ford y aprende a conducir. Él ve a Lolita en la calle, pero tiene miedo de hablar con ella, por lo que la sigue en su coche. Paco, su hermano, llega a él por ayuda financiera. Su familia es ahora pobre. Carlos les ayuda. Carlos empieza a comer el almuerzo con ellos, mientras que Lolita se está en Madrid con miembros de la familia. Carlos se entera de que Lolita se casa con otra.

Alicia
El abogado le dice que él no se irá. Una vez más, que pasan los años (1939-1957).
Lolita se casa y se convierte en marquesa. Carlos trató de detenerla, pero ella se casó de todos modos. Carlos fue invitado, pero no ir a la boda.
Ha sido durante muchos años y ahora Carlos pasa mucho tiempo con Paco y Remo Victoria. Mientras los tres se fueron a San Sebastian para las vacaciones, se enteraron de la bomba atómica. Vicotria y Paco casarse, pero no se aman. Carlos ve a Lolita en la boda, y él piensa que ella es fea porque es embarazada. Este será su tercer hijo.
Carlos ayuda a Alicia, la hija de don Alberto, y ella se enamora de él. Ella es mas joven de él. Él no tiene los mismos sentimientos, pero se casan. Padre Celestino devuelve y Carlos está feliz de verlo, pero aún tiene dudas acerca de su fe. Mientras que Carlos y Alicia están en su luna de miel, la madre de Carlos muere. Alicia llora mucho más de él y esto molesta Carlos. Después de algún tiempo, se aburre con ella y su vida. Y realmente no le gustan sus pinturas. Don Alberto y Carlos creen que Alicia es estéril.
Carlos encuentre Serena Fuentes (esposa de Justo Fuentes) y él está enamorado de ella. Ella es italiana y tiene un acento sexy. Su marido es 20 años mayor que ella. Carlos habla con Paco sobre las mujeres, y Paco le dice que él tiene una amante, Gladys Goulden. Un año y medio más tarde Carlos ve a Serena en el teatro. Se convirtieron en amantes. Vivió en Madred y que trataría de ir para el trabajo tanto como sea posible.
Hay algunos problemas de trabajo. Ramón Pérez estaba usando el banco para enviar dinero gangster a través de El Conde de Triago. Ramón fue a la cárcel mientras don Alberto y Carlos demostró que la banda no estaba involucrada. Carlos se convirtió en director general y luego su admisión como presidente del consejo.
Su suegro (don Alberto) tiene un infarto al mismo tiempo de la admisión de España en la ONU. Hay un satélite de Rusia. Es sabido que Alicia tiene 26 años y Lolita tiene 36 años. Carlos ve a Lolita en una fiesta de Paco, y ella adivina que está buscando a alguien más. Él no entiende por qué sus hijos serán de un valor el tiempo con su marido. A la misma fiesta, Carlos se entera de que el marido de Serena murió de cáncer de estómago. Ellos planean estar juntos y Carlos dejará de Alicia. Pero cuando regresa a su casa, Alicia está embarazada. Ellos están casados por 10 años.

Victoria
Doña Alicia intenta llevarlo a defenderse. Ella le dice que Carlota quiere verlo, pero él le dice que no llevarla. Unos años pasan (1957-1963).
Alicia y Carlos tuvieron una hija. Se llama Carlota, por Carlos. Padre Celestino la bautizó. Su padrino es Paco y su madrina es doña Alicia. Carlos no puede creerlo, y Serena se enoja que esto ha sucedido. Serena se queda en un hotel por un tiempo y luego se pone un apartamento. Carlos es el presidente de su compañía.
Victoria se emborracha en una fiesta (que lo hace a veces) y se metió en una pelea porque Sorbri-Sobra (el sobrino Tico de los Sobrados) tocó la escote de Serena. El próximo día, Valencia había sufrido la inundación más catastrófica de la historia de España.
Carlos quiere alejarse de Alicia, pero no puede porque don Alberto lo va a dejar a cargo de todo el dinero después de su muerte. Carlos y Serena, junto con Paco y Gladys, van de vacaciones durante una semana, y las mujeres les gusta ser introducido como las esposas.
Alicia ha perdido su fe y su motivación para hacer nada. Ella no tiene ningún interés en su vida o la vida de su hija. Sus padres y Carlos piensan que ella está volviendo loca, sólo Carlos sabe que él se le está haciendo. Su padre, don Alberto, muere. Ella está angustiada y su madre se preocupa por ella. Alicia es celosa de la relación entre Carlos y Carlita.
Carlos, por casualidad, se reúne Lolita en la calle. Él culpa a su encuentro luego de lo que sucede en el futuro. Hablan sobre el pasado y lo que el futuro podría sido. Ella indica que Victoria es suicida. Carlos piensa que sería una buena idea si Victoria y Alicia están juntas. Ellas empiezan a tener citas. Serena se pregunta qué pasaría si Alicia murió (porque Carlos no se irá ella) y me dijo que se casaría con ella.
Ahora hay ordenadores en el trabajo, y se reúne con el obispo para un nuevo proyecto. Él tiene americano compañeros de negocios.
Alicia quiere dejarlo, pero ella se ve como una locura y no tienen dinero. Victoria está enojada con él por no abandonar Alicia. Durante las vacaciones de Alicia trata de obligarlo a decirle quien él está teniendo una aventura con, pero Carlota entra. Carlos pone a Carlota a la cama y luego se va a ver a Serena. Él no encuentra ella y regresa a su casa. Alicia llama Verónica y ella está en la casa. Victoria en última instancia, es con Carlos porque ella cree que Alicia es una locura.
Alicia da Carlos una nota de suicidio y se va. Él no hace nada. En la mañana se encuentra su cuerpo.

Serena
Carlos es hablar con su abogado. Se siente culpable por lo sucedido, pero el abogado dice que tiene coartadas. El es varios de años detrás (1963-196?).
Carlos mentido sobre de ver la carta que Alicia escribió. Fue a ver a Serena en la ciudad y ella pasó el resto de las vacaciones visitando a Carlos y Carlota. Carlota le gusta Serena. Después de las vacaciones, el padre Celestino ve a Carlos, y él hace Carlos se sienta culpable. Lolita escribe a Carlos sobre la muerte de Alicia y le dice que no se sienta culpable. Se empieza a escribir el uno al otro. Carlos y Serena se casan antes de un año ha pasado. Carlos, como siempre, no está contento con lo que tiene.
Las monjas dicen que Carlota debe comulgar con Serena y Carlos. Él no quiere porque él no tiene fe, pero Serena sugiere que ellos encontrar padre Antonio. Él cree en amor y es como un ‘hippie’. A la escuela Carlos encuentre la amiga de su hija, Sofia, y su padre, el hijo de Rodolfo Tramacho, Rodolfo Tramacho. Él es como su padre, un hombre bueno.
Carlos se gana una medalla y un yate, se llama Serena. Es un gran honor. Lolita vino a felicitarlo. Se reúnen y hablan acerca de las familias. La hija de Lolita la odia, ella piensa que Verónica le dijo algo. Su hijo está en drogas. Ella le dice a Carlos para ver a su hija con sus amigos.
Es sabido que Franco ha Parkinson. Hay 12 cambios en 28 años con el gobierno. “No es mala cifra.” (Pág. 435). La píldora es en España.
Carlos tiene un almuerzo con Lolita. Él llega a casa y Carlota (Serena está a su lado) le pregunta quién es. Si él la ama. Él le dice que ella es como una hermana. Él está muy enojado con Serena para la toma de malestar. Carlos intenta consolar Carlota, y se entera de que está enferma. Durante la noche se oye Paco y Serena, en la sala de estar, y él se entera de que están teniendo una aventura. En la mañana Carlota no puede sentir sus pies.

Carlota
El abogado quiere darlo a prueba, pero aún no está dispuesto a hablar con ellos. Varios años pasan (1960's de 1970).
Aunque las piernas de Carlota no funcionan, ella es feliz. Ella tiene mucha fe en Dios, que es extraño a Carlos. La guerra de Vietnam que está sucediendo y se habla de poner a la gente en la luna. Nixon llegó a España. Carlos tiene 53 años.
Paco quiere que Carlos le dé un montón de dinero para poder invertir en una empresa. Amenaza diciendo Carlota la verdad sobre su madre, por lo que Carlos lo hace. Carlos le da el dinero. Cuando el surgio de Paco muere (menos un año), pagar el préstamo debido a Verónica heredará una gran cantidad de dinero. Pero el surgio de Paco viva para mucho tiempo. Después algo tiempo, Carlos llama a la compañía que Paco necesitaba el dinero y se entera de que Paco le mintió. En su lugar, le dio el dinero para Serena.
La relación entre Serena y Carlos empeora. Carlos empieza a sentirse viejo y que no disfruta de salir. Ella se va a París después de una mala pelea. Él se enferma y está en el hospital durante 8 días con la hepatitis. Él llama al padre de Celestino en su delirio. Después de esto, quiere creer, pero no sabe cómo.
El banco está en huelga. El padre de Victoria muere, pero Paco no tiene dinero. Victoria le gustan las chicas, y quiere estar con Serena. Ella compre el yate Serena por ella. Paco es enojado y quiere a les matar.
Sofía le dice a Carlota que Serena es un mentiroso y que no es una buena persona. Carlota no le cree, pero cuando Carlota Serena escucha decir cosas malas sobre ella, que ella cree. Hay una fiesta por Carlota. Lolita viene, y ellos hablar. Entonces pasan la noche en su hotel. Por la mañana vuelve y Paco le dice que Serena está muerta.

Lolita
Carlos ha estado esperando para el padre Celestino por venir. Carlos se culpa por lo sucedido con Alicia, así que quiere asumir la culpa de esta muerte. No volverá a Lolita.
Cuando Carlos llegó a la casa de Paco, dijo que Verónica mató a su bebe cuando. Dijo que Carlos debe asumir la culpa. Carlos llama a la policía. Lolita le dice al juez en el que fue durante el asesinato y es libre.
Al final de la novela de Rodolfo Tramacho llega al banco con un niño. La madre de los niños es una viuda. Él va a clases por la noche. Carlos recuerda reunión de don Alberto por primera vez, y de encontar Alicia.

El estilo de la novela:
El libro está dividido en diferentes secciones que giran en torno a la mujer en la vida de Carlos. Al comienzo de cada lector está en la cárcel a Carlos, luego Carlos recuerda lo que ha sucedido en su vida a buscarlo aquí. Esta historia sigue Carlos a través de su vida con la guerra, el amor, el dolor, el sufrimiento y la felicidad se encuentra.

El tema:
Una persona es capaz de encontrarse a sí mismos después de haber perdido en la vida. Después de desear algo y conseguirlo, sólo a descubrir que no es lo que usted desea después de todo, es difícil de manejar.

Cuanto más tiempo una persona vive con algo de verdad horrible en que la vida, en el cuerpo, en su mente, más tiempo se encona y le consume. Para dejar de lado esta verdad ha de ser libre y tranquilo.

Mi comentario:
Mi gusto esta novela, porque puedo entender lo que pasa y yo disfruto las cuentas de amor. A veces no me gusta Carlos, pero en el final el es OK. Tengo dificultad con las cosas políticas y negocios porque no me están más interesantes, sino las cosas de las vidas son. Miss Dorry se dice el mejor, “No es cuestion politica, sino humano. Se llamarán de orto modo y adoptarán otras costumbres, pero habrá siempre oprimidos y opresores.” (Pág. 89)
El mejor parte de esta novela es que hay esperanza en el final!!! Me gusta un ‘happy ending’.

El primer trozo (Pagina 220-1):
Y antes de que pudiera verlo, caí sobre unos matorrales. No me dolía. Me dolía en cuanto vinieron a buscarme. Era un dolor insoportable, como la cara de Requejo, como los gritos de Antonio y Juilo cuando juraban su inocencia…
Entonces, sólo entonces, comprendí el resentimiento y la desesperación de Urritamendi y Soldázar. Fue un entender pasivo, desnaturalizado: algo que no me causaba remordimiento por haberlos odiado. Pero lo supe todo de ellos. Los vi por dentro con toda su grandeza y sus miserias, y comprendí que, en el fondo, eran sólo un par de infelices comidos de dolor, de miedo, de espanto. Pensé: ‘También yo voy a ser un mutilado lleno de rencor.’ Sin embargo, no me importaba perder la pierna. Lo horrible era morir: quedarse sin tiempo, sin rostro, sin himnos, sin voz para lanzar loas a la guerra como le había ocurrido a Requejo.
No podía acordarme de él sin experimentar su muerte en todo el cuerpo. Tenía la impresión de que aquella cara estallada me estaba clavando puñales en los nervios. Seguramente ni siquiera se había dado cuenta de que moría: había pasado del canto a la muerte, lisa, sencillamente, como si morir fuera una circunstancia vulgar.
La herida de mi pierna fue grave. Temieron que se gangrenara. La infección crecía… Más de una vez pensé que iban a amputarme aquel miembro.
Recurrieron a una cura de caballo: me provocaron abscesos en distintas partes del cuerpo. Decían que la infección iba a salir por allí…
No llegué a Bilbao: tampoco volví a ver a Urritamendi ni a Soldázar. Cuando, para recuperarme, me llevaron de nuevo a San Sebastián, los dos se habían trasladado ya a Vizcayas.
No hay duda: aquellos hombres me torturaron, me humillaron: pero me convirtieron en un héroe oficial: un auténtico herido de guerra, que cojeaba legalmente, que llevaba bastón y que presumía de baqueteado como ellos habían presumido de mutilados.

Esta parte muestra que Carlos va a través de un inmenso cambio de actitud. Estuvo cerca de decir gracias a los dos hombres que lo humillaron, pero a partir de esto, es una persona mejor. Él renunciaría a su pierna para vivir. Creo que si hubiera renunciar a su pierna para vivir, sería de tan fácil para él dejar su culpabilidad más adelante en la novela.

El segundo trozo (Pagina 485-6):
Recordé a mi madre; también ella había reclamado a un sacerdote cuando creyó que iba a morir: ‘Hay erratas que nunca podrán ser corregidas… Pero pueden compensarse…’ Eso me había dicho don Pablo Daniel mientras señalaba su rostro comido de viruelas: ‘Ahora podré ser algo más que un cura renegado…Ahora podré dejar de inventar cosas para vivir…’ Luego se había perdido para siempre en la vida sin inventos: la de su realidad, la de un destino sellado desde su juventud.
-Yo estaba lleno de propósitos, padre…Pero no podía cumplirlos: no me dejaban…
-Tu vida ha sido azarosa, Carlos. Un tipo de vida que encallece y envara. No es extraño que te encuentres desorientado.
-A veces pienso que me gustaría volver a la fe… Pero no puedo.
-Basta que lo desees para recobrarla.
-No me veo con ánimos de abrazar la cruz, padre.
-Sin embargo, todos la abrazamos aunque no queramos, Carlos. Nadie deja de estar clavado a su cruz particular… Lo único que nos cabe hacer es elegirla. Si eliges la de Cristo, puedes se feliz. Si eliges la del mal ladrón, estás perdido.
-No sabría por donde empiece.
-Deja que sea Dios el que empiece.
Recordé a Carlota arrastrando su carrito como si arrastrase un trofeo. Me daba miedo que Dios hubiera querido empezar por ahí:
-Cree usted que las culpas de los padres recaen en los hijos?
El padre Celestino sonrió moviendo la cabeza:
-No irás a culparte por la parálisis de Carlota…Más de una vez te lo he dicho: Dios no castiga, sólo ayuda…
-Según qué ayudas pueden ser terribles.
-No puedes quejarte… Dudo de que en el mundo haya una muchacha más feliz que tu hija. Podrías considerarlo castigo si Carlota estuviera desesperada: tiene paz. Tiene fe. Tiene a Dios.
-¡Pero le falta tanto!
-Más te falta a ti, hijo mío; incluso teniendo do piernas.
Se levantó. Se inclinó hacia mi cama. Me tendió la mano: ‘Volveré otro día’, dijo.
Escuché sus pasos mientras se alejaba. Le oí bajar la escalera. Ya no tenía la agilidad de agilidad de antaño. Cerré los ojos. Soñé que moría. Era una muerte dulce, casi alegre. Algunien me decía: ‘Por fin has dejado de temer…’ Y yo me sentía liberado, ingrávido, feliz.

Esta pieza muestra que Carlos está teniendo dificultades para comprender por qué las cosas malas están sucediendo en su vida. Él quiere ser feliz, y tener la fe de nuevo lo haría feliz.

Monday, October 18, 2010

Un Trozo de Diario de una maestra

Diario de una maestro
23 de septiembre de 1935
Timoteo se ríe, porque sabe que la maestra habla sinceramente, porque empieza también a sentir una gran simpática hacia aquella muchacha que sentía, como él, ganas de llorar cuando llegó a la escuela.
Bueno, así las cosas se simplifican. Seria tonto tener que pedirle perdón por lo de la pedrada, pero, la verdad, le estaba molestando ahora haberla tirado, y esto, la confesión de Irene, lo arregla todo.
Claro que también le hizo otra buena con lo del torro. No va a decirle ella que le hizo gracia…
Pues sí, lo dice. Irene Gal no deja un cabo suelto.
- Y lo del torro?... Le diré que pasé un susto…No había presenciado nunca esa escena. Bueno, me azoré un poco, esta es la verdad. Pero me reí después, al ver lo fácil que le era al diablo de Timoteo gobernar a los hombres de la aldea. Fue cuando me dije: Si Timoteo quiere que seamos amigos, él me ayudara a revolucionar un poco a este pueblo…
Y antes de que él pueda protestar u objetar algo:
- Temo que le demos al cura y a la señora Obaya más de un disgusto… Y no digamos a la señora Campa. Tanto peor para ellos si tropiezan con nosotros, verdad, Timoteo?... Pues entonces, venga esa mano!
Timoteo vacila un momento, solo un momento, antes de estrechar la mano de Irene.



Este es el comienzo de la amistad entre Irene y Timoteo. Ella le dijo la verdad sobre su primer día para que se entienda que ella tiene miedo. Trató de hacer que se sienta necesario y es posible que se deje de romper las ventanas.

Monday, October 4, 2010

Los Trozos

Nada por Carmen Laforet
El principio del Capitulo III
Pgs. 33-34

-¿Has disfrutado, hijita? –me preguntó Angustias cuando, todavía deslumbradas, entrábamos en el piso de vuelta de la calle.
Mientras me hacía la pregunta, su mano derecha se clavaba en mi hombro y me atraía hacia ella. Cuando Angustias me abrazaba o me dirigía diminutivos tiernos, yo experimentaba dentro de mí la sensación de que algo iba torcido y mal en la marcha de las cosas. De que no era natural aquello. Sin embargo debería haberme acostumbrado, porque Angustias me abrazaba y me dirigía palabras dulzonas con gran frecuencia.
A veces me parecía que estaba atormentada conmigo. Me daba vueltas alrededor. Me buscaba si yo me había escondido en algún rincón. Cuando me veía reír o interesarme en la conversación de cualquier otro personaje de la casa, se volvía humilde en sus palabras. Se sentaba a mi lado y apoyaba a la fuerza mi cabeza contra su pecho. A mí me dolía el cuello, pero, sujeta por si mano, así tenía que permanecer, mientras ella me amonestaba dulcemente. Cuando, por el contrario, le parecía yo triste o asustada, se ponía muy contenta y se volvía autoritaria.
Otras veces me avergonzaba secretamente al obligarme a salir con ella. La veía encasquetarse un fieltro marrón adornado por una pluma de gallo, que daba a su dura fisonomía un aire guerrero, y me obligaba a ponerme un viejo sombrero azul sobre mi traje mal cortado. Yo no concebía entonces más resistencia que la pasiva. Cogida de su brazo, corría las calles, que me parecían menos brillantes y menos fascinadoras de lo que yo había imaginado.


Entre visillos por Carmen Martín Gaite
Al final del Capitulo II
Pg. 37

Oí acercarse un tren. Me lo sentí llegar vertiginosamente por la espalda, y me quedé muy quieto esperándolo. Luego lo vi aparecer debajo de mí y alejarse estruendosamente con sus vagones retemblantes y me escupió a la cara una bocanada de humo denso y rojo. Cerré los ojos. Todo el puente se había quedado retumbando. Cuando los abrí, el tren ya iba muy lejos con su luz encarnada. Una pareja de novios se había acodado junto a mí y miraban alejarse el tren con las caras muy juntas, los brazos cruzados por detrás, extasiados. “Es el de Portugal, ¿sabes, mi vida?” Ni me habían visto. Les tuve envidia.
Me separé de allí y me di cuenta de que estaba muy fatigado, de que necesitaba encontrar una pensión para dormir aquella noche.


Los hijos muertos por Ana Maria Matute
Capitulo IV en el medio
Pg. 86

El pájaro gris bajó al otro día, de nuevo, rondando los muros de La Encrucijada: “Verónica, vámonos al bosque”. ¡Que les buscaran durante todo el día, que les persiguiera al recelo y la desconfianza, la ira, las amenazas! –“Haraganes: ¿Dónde anduvisteis?”-. En el claro del bosque de Oz, entre la neblina y el sol tamizado por las hojas, como el polvo de oro de un sueño vivo, palpable, el río bajaba entre los helechos y las piedras, al borde de los troncos. En el río, Verónica brillaba, partidas las rodillas por el agua negra. Dorada, rotunda, en una sola pieza. El vello de Verónica era rubio, insólito, y el río la envolvía en su luz despaciosa. Todo, tal vez, lo hubiera perdonado Isabel. Todo, menos el amor. Amor, para ella, no existía más que dentro de sus muros, hacia dentro de ella. No amaba la tierra que no le pertenecía.

Sunday, October 3, 2010

El Comentario de LOS HIJOS MUERTOS

Trozo de Los hijos muertos por Ana María Matute
(Barcelona, Destino, 2004), págs. 154-55


El trozo:

1. El “Mar Negro” y sus hombres procuraban la oscuridad y el silencio, el
2. anónimo. Un barco cruzaba frente al “Mar Negro.” Un barco pasaba cercano,
3. cierto, y, sin embargo, irreal, lejano, más lejano que el cielo y que el sol. “Es
4. italiano,” dijo una voz en alguna parte. O tal vez solamente lo pensó. El
5. barco cruzaba despacio, parecía. Iluminado, como una estrella insólita, lenta,
6. frente a sus ojos cansados. En cubierta brillaban luces, muchas luces, tal vez
7. celebraban alguna fiesta. Bailaban. Sí, seguramente bailaban, estaban
8. moviéndose allí enfrente, de un modo extraño, rítmico, inhumano.
9. Completamente fuera del tiempo, de los hombres, de la Tierra. Y aquella
10. música, entrecortada, rota, abriéndose paso entre la bruma y la oscuridad,
11. entre el hedor de los hombres, con su pus y con su cansancio; entre los orines
12. y la sangre seca. Sobre todo, aquella música, llegaba. Llegaba como brisa
13. caliente, dolorosa. Entre el ronquido del mar, en el aire parado, en el silencio
14. de todos los pensamientos. (“Es una melodía de Duke Ellington…”) El barco
15. pasó, extraño, fantasmal. Despacio parecía. Se llevó la luz, el ruido, las voces.
16. La música, partida, apedazada, quedaba colgando de las cuerdas, de los ojos,
17. como jirones brillantes, en la noche. Volvió, más espeso, más negro, el
18. silencio. Hasta lo más hondo, hasta las entrañas más embotadas, llegó un
19. sacudimiento, un relámpago apretado, un escalofrío profundo. “Nosotros,
20. nunca, nunca” – más allá de la carne, más allá de la conciencia--. “Nunca.”
21. Hasta el último, el más lejano, el más perdido de los agazapados corazones.
22. “Nunca.” (“Era una melodía de Duke Ellington…”)


El asunto:
El narrador dice que a medida que el “Mar Negro” y sus hombres se dirigían a la oscuridad, otro barco cruzaba enfrente. Que este barco aunque estaba cerca parecía lejano. Que no sabía si alguien había dicho o que él pensaba que esta barco era “italiano.” El narrador veía que el barco pasaba enfrente de él y que en aquél tal vez se estaba celebrando una fiesta con muchas luces y que todos bailaban, moviéndose de una forma extraña, que no parecía humana. También dice que mientras lo hacían estaban como salidos del tiempo y que la música que se oía era una música intermitente, como quebrada. Esta música penetraba y se daba paso entre la niebla oscura, entre el mal olor de las gentes cansadas, entre la orina y la sangre seca. Que esta música era como una brisa caliente, que dolía; y llegaba a través del mar y el aire como una melodía del Duke Ellington. El barco se había ido y con él se fueron las luces, las voces y el ruido y que nada quedaba más que la música que se escuchaba entrecortada. Luego el silencio volvió más agudo, más denso y que este silencio llegaba hasta las profundidades más hondas como un estremecimiento que iba más allá de la carne y la conciencia. Por último, el narrador dice que era una melodía de Duke Ellington.


Actitud:
La actitud de la autora es de sentimientos tristes y desolados. Hay una desesperanza que caracteriza al personaje de este trozo. Es evidente que hay también una actitud de repugnancia a todo lo que rodea al narrador, como despreciando todo lo que sucede en ese momento. Por otro lado, la autora nos da a entender el anhelo que este personaje tiene por no estar en el otro barco donde había más alegría y tal vez, una ilusión. No cabe duda que la actitud con que la autora describe este trozo es muy lúgubre y pesimista, mezclada con cansancio y derrota pero también con una “chispa” de ilusión en la memoria del narrador.


Estilo y lenguaje
Los 22 renglones de este trozo están en un solo párrafo y éste pertenece a otro párrafo de la novela. Los renglones están escritos por la autora desde el punto de vista del narrador y con letra “cursiva” o bastardilla, lo que nos da a entender que sucede en un tiempo pasado.
Tenemos cinco párrafos en este trozo. El primero describe la dirección en la que se dirigía el “Mar Negro” y los que navegaban en él. El segundo habla sobre la llegada del barco “italiano” que pasaba frente de él (Daniel Corvo). El tercer párrafo describe la apariencia del barco “italiano.” El cuarto párrafo describe lo que sucede en el barco “italiano” y cómo esto afecta al narrador. El cuarto párrafo describe la partida del barco que pasaba en frente del narrador y lo que se llevaba con él. Y por último, el quinto párrafo, describe el silencio que reaparece una vez más, cuando todo calla y termina con el recuerdo que le trae la melodía de Duke Ellington.

El lenguaje que usa la autora es un lenguaje que está lleno de emociones y cada palabra describe exactamente lo que el narrador siente en ese momento. Usa una prosa con términos, que si bien no son muy difíciles de entender, proporcionan al lector sentimientos de angustia, dolor y abatimiento. El trozo tiene un lenguaje táctil, estratégico y visual a un tiempo específico -el de la derrota.- La autora usa una prosa galvanizada de imágines en la que nos transporta a dos realidades distintas: una, que es la que el narrador está contando, y que a su vez está ocasionada por la memoria del mismo narrador, y la otra que es una realidad (el trozo mismo) que sucedió en el pasado.


Los apartados:
Apartado A: La llegada y la descripción del barco “italiano” y lo que sucede en ese mismo momento: “El “Mar Negro” y sus hombres… de los hombres de la Tierra.” (ll.1-9)

Apartado B: El efecto que produce al narrador la música que se escuchaba del barco “italiano”. “Y aquella música, entrecortada… “Es una melodía de Duke Ellington…”) (ll.9-14)

Apartado C: Los sentimientos que causa al narrador la ida del barco “italiano”: “El barco pasó, extraño… un escalofrío profundo” (ll.14-19)

Apartado D: Lo que traía a la memoria del narrador. La desolación que había en el barco en que el navegaba. “Nosotros, nunca, nunca… (“Era una melodía de Duke Ellington…”) (ll.14-22)


Apartado A:
El “Mar Negro” y sus hombres procuraban la oscuridad y el silencio, el anónimo. Un barco cruzaba frente al “Mar Negro.” Un barco pasaba cercano, cierto, y, sin embargo, irreal, lejano, más lejano que el cielo y que el sol. “Es italiano,” dijo una voz en alguna parte. O tal vez solamente lo pensó. El barco cruzaba despacio, parecía. Iluminado, como una estrella insólita, lenta, frente a sus ojos cansados. En cubierta brillaban luces, muchas luces, tal vez celebraban alguna fiesta. Bailaban. Sí, seguramente bailaban, estaban moviéndose allí enfrente, de un modo extraño, rítmico, inhumano. Completamente fuera del tiempo, de los hombres, de la Tierra.

El “Mar Negro” y sus hombres procuraban la oscuridad y el silencio, el anónimo.

El nombre del barco, “Mar Negro,” presenta una atmósfera de oscuridad y soledad. También, como los hombres del barco quieren encontrar “la oscuridad y el silencio, el anónimo” es muy profundo porque ellos están en el mar. Cuando una persona está en el mar, es posible que no vea otra persona por mucho tiempo. El mar es distante, solo, y no es predecible. Ellos tienen mucho tiempo para no ser conocidos y olvidados. Ellos no podían a regresar a un tiempo donde había esperanza porque todo era en el pasado.

Un barco cruzaba frente al “Mar Negro.” Un barco pasaba cercano, cierto, y, sin embargo, irreal, lejano, más lejano que el cielo y que el sol.
Un sentido diferente pasa cuando un barco une a la noche. Parece en la oscuridad, todo lo que está pasando está en un lugar diferente. La invasión del barco hace que se sienta cerca, pero el narrador no puede interactuar. Entonces, él siente que el barco está “más lejano que el cielo y que el sol.”

“Es italiano,” dijo una voz en alguna parte. O tal vez solamente lo pensó.

A este punto, Italia no estaba en guerra, sólo el dictador Mussolini. En España (en este punto del libro, en el pasado), la guerra civil devastaba a el país, y el narrador tiene una vida muy triste con la guerra. Es posible que Italia se mencione porque es un lugar más alegre de donde España está ahora. O sólo porque ellos están en “aguas internacionales.” “Dijo una voz en alguna parte” significa que el narrador no está cerca de ninguna persona a bordo, las otras personas son solamente voces en la noche, no son parte de sus pensamientos o acciones durante el día. También, él no está seguro de que alguna persona en realidad diga algo o nada; es posible que todo esté en su mente. Él tiene problemas con lo que está pasando.

El barco cruzaba despacio, parecía.
Aquí el narrador no está seguro si el barco está pasando lentamente o no. El paso del barco capta toda su atención, como está iluminado por él verlo. El paso lento permite al narrador ver que pasa en el barco.

Iluminado, como una estrella insólita, lenta, frente a sus ojos cansados.
El otro barco está en la luz, “iluminado” por verlo todo y mirar lo que pasó. “Una estrella insólita” significa que el barco no está en ese lugar, no es parte del mundo del narrador. Todo que pasó fuera de él, es diferente, o sea irreal. Pero todo lo que está cercano a él es oscuro, no hay luz donde él está. “Sus ojos cansados” describe como el narrador siente que todo es un sueño. Literalmente, él tiene sueño y no puede dormir a este punto del tiempo. Figuradamente, la vida del narrador es mucho trabajo, muy dura, con la guerra y con su familia. No solamente su cuerpo, pero también su mente está cansada.

En cubierta brillaban luces, muchas luces, tal vez celebraban alguna fiesta.
Otra vez, “en cubierta brillaban luces, muchas luces” significa que el otro barco es el centro de atención de todo. Es la única cosa que es brillante y las personas miran el barco con atención más dura. Una “fiesta” es alegre y algo divertida.

Bailaban. Sí, seguramente bailaban, estaban moviéndose allí enfrente, de un modo extraño, rítmico, inhumano.
Las personas en el otro barco “bailaban.” Pero el narrador no puede creerlo. Con las palabras "extraño, rítmico, inhumano" hace que el narrador vea en una forma irreal. Es como que él estuviera en un sueño, y su realidad está cerca, oprimiéndolo. La forma en que los otros están bailando no es el mismo baile que él sabe.

Completamente fuera del tiempo, de los hombres, de la Tierra.
Las personas del barco sin nombre son diferentes a las personas del “Mar Negro.” Para el narrador, este tiempo es triste y él está solo. Para el otro barco, el tiempo de las personas es divertido y ellos quieren estar juntos para celebrar. El narrador no puede entender como otras personas pueden tener una vida feliz, especialmente cuando todo en su vida no es lo mismo. La imaginación del narrador dice que este barco no es real, entonces estas personas no “de los hombres, de la Tierra.” El narrador es “de los hombres, de la Tierra,” y en su lugar todo es malo. Este se referencia a la naturaleza, porque el narrador está en paz cuando está en la naturaleza.


Apartado B:
Y aquella música, entrecortada, rota, abriéndose paso entre la bruma y la oscuridad, entre el hedor de los hombres, con su pus y con su cansancio; entre los orines y la sangre seca. Sobre todo, aquella música, llegaba. Llegaba como brisa caliente, dolorosa. Entre el ronquido del mar, en el aire parado, en el silencio de todos los pensamientos. (“Es una melodía de Duke Ellington…”)

“Y aquella música, entrecortada, rota, abriéndose paso entre la bruma y la oscuridad,”

En esta primera parte de la oración del párrafo, el narrador comienza a describir los sentimientos que la música producía al llegar al barco donde él y todos los demás hombres se encontraban. La música generalmente se relaciona con algo agradable, que produce bienestar. Tal vez era lo que producía en este momento a Daniel Corvo, un poco de satisfacción entre tanta negrura y tiniebla. Era una música que se oía “entrecortada,” como algo que iba y venía, igual a la desesperación que Daniel sentía al luchar con las realidades que lo acontecían en ese momento. Queriendo escapar de ellas, renegándose a admitir esa realidad muerta, fatigada, y marchita que encontraba frente a sus ojos. Era una música “rota” como lo estaba su esperanza, y la de todos los que se encontraban en el barco. Lamiendo el disgusto de la derrota, una derrota conformista que sólo causaba humillación; una humillación muda. La música que él escuchaba se filtraba codiciosamente entre la espesa bruma. Tan poderosa era ésta música que rompía con todo obstáculo que se le interponía a su paso. “Entre la bruma y la oscuridad.” Aquí la autora nos enfrenta con lo oscuro. Algo que es oscuro es incierto, y no importa que saludable sea nuestra visión, en la oscuridad todos somos ciegos. La oscuridad provoca desconfianza justamente por el aspecto “desconocido” que ella provoca. Podríamos decir entonces que esta música estaba tan arraigada en los ínfimos deseos de Daniel que podía romper con sus congojas más profundas.

“Entre el hedor de los hombres, con su pus y con su cansancio; entre los orines y la sangre seca.”

Ya había penetrado la música y ahora se asimilaba entre todos los que la misma tocaba. Tan repugnante era la realidad en la que se encontraban los que estaban en el “Mar Negro” que uno no se lo pudiera imaginar por más que lo quisiera. La autora comienza a describir esta realidad con una frase tan vívida y efectiva como “entre el hedor de los hombres.” El significado de la palabra “hedor” va más allá de la repugnancia que se puede esperar después de una guerra derrotada. Es un olor penetrante, que cala en los huesos y conduce al vómito. Ahora la música ya no era esa breve esperanza desesperanzada que sentía Daniel al escucharla desde lejos. Por el contrario, se había convertido en lo mismo que él sentía; asco por una guerra despótica que proporcionaba aún más desvanecimiento del que ya había en su vida. Para describir la escena más patética todavía, la autora usa la palabra “pus.” Inmediatamente uno conecta esta palabra con algo que es viscoso, verde, con la inflamación de la carne infectada que segrega un suero amarillento para protegerse de agentes dañinos. Era así como veía Daniel a los que lo rodeaban, hombres como él que estaban forzados a asumir el fracaso y la dependencia. La música continuaba su paso arrasando incesantemente toda esperanza de volver “a casa.” No importaba cuán insoportable fuera con lo que se enfrentaba –“los orines y la sangre seca.” Los orines que ya se hacían parte de ellos como si fuera algo normal, algo que se merecían por demostrar su rebeldía. “La carne seca” que nos da a entender el descuido y la falta de importancia que se les daba a los seres, el trato casi animal que correspondía a la aspereza de sus convicciones; a algo que ya estaba seco, infértil y saqueado como la sangre que se pega al cuerpo y se agrieta por su debilidad una vez que se ha secado.

Sobre todo, aquella música, llegaba. Llegaba como brisa caliente, dolorosa.
Aquí la autora nos afirma la insistencia dominante, la autoridad, se podría decir, con que “la música” representaba los recuerdos anhelados en Daniel Corvo. Que no había escape ante ellos, que no había nada superior al arribo de esa música, no había otra opción –“sobre todo.”- Que el único destino y el único propósito de esos recuerdos era llegar; llegar y establecerse, y nunca partir. Sí, claro que “llegaba,” llegaba hasta lo más profundo de su alma entristecida, oscura, sin destello alguno. “Como una brisa” que no destruía en un segundo sino que devastaba con su persistencia y suavidad, en forma delicada pero segura. Una brisa que era caliente (las corrientes cálidas generalmente se originan en tierra firme y no en el mar) porque pese a que estaban en el medio de esa masa infinita de agua, esta brisa provenía de la tierra en dónde se encontraba su intransigente soledad. Tan caliente era esta brisa que cuando penetraba dolía, como un dolor sordo que no es agudo pero molesta sin interrupción. Dolía en su carne y la tajaba; dolía en su orgullo, en su desconsolado corazón.

Entre el ronquido del mar, en el aire parado, en el silencio de todos los pensamientos.
Algo que ronca es algo que fastidia, que raspa, que produce temblor. Con una fuerza casi invencible que tan sólo el mar posee. Y aún así esta música se propagaba entre ese “ronquido,” como si entendiera su lenguaje y asimilara su forma para darse paso. En un “aire parado,” porque alude a lo inmutable, a lo que no se puede cambiar. Ese aire que amparaba el miedo “en el silencio de los pensamientos” al despojo de lo que se había perdido en el tiempo. Que ya no quedaba nada en ellos, ni siquiera un pensamiento que los pudiera sacar de la repugnancia en la que estaban destinados a pasar.

(“Es una melodía de Duke Ellington…”)
Aquí la autora hace referencia a un recuerdo que Daniel Corvo había vivido en un pasado no muy lejano en esta novela. El Duke Ellington era un compositor y cantante de jazz estadounidense, quien conectaba a Daniel Corvo con una época de prosperidad y libertad que sucedía en los Estados Unidos. Esa música le traía a él recuerdos que eran agradables, que lo apartaban de le mísera realidad que tenía a su lado. Lo conectaba con una realidad muy diferente a la que le sucedía en ese momento. Una realidad de expectativas, de nuevas experiencias, de un futuro sin soledades ni reproches. Tal vez era por eso que él se repetía para sí que era la “melodía de Duke Ellington.” Una melodía que él había escuchado en un bar el primer día que había llegado a Barcelona.

Apartado C:
El barco pasó, extraño, fantasmal. Despacio parecía. Se llevó la luz, el ruido, las voces. La música, partida, apedazada, quedaba colgando de las cuerdas, de los ojos, como jirones brillantes, en la noche. Volvió, más espeso, más negro, el silencio. Hasta lo más hondo, hasta las entrañas más embotadas, llegó un sacudimiento, un relámpago apretado, un escalofrío profundo.


“El barco pasó, extraño, fantasmal. Despacio parecía.”

El barco “italiano” ya no estaba. Había pasado y con él todos los pensamientos gratos que le producía a Daniel. “Extraño” dice la autora; algo “extraño” provoca confusión, desconcierto, lo desencaja a uno de la realidad. Como que ese barco ahora era ajeno, “fantasmal” como sus sueños que ahora se convertían en ilusiones. Una vez más, vemos como la autora alude a emociones oscuras y misteriosas. Algo fantasmal no sólo causa miedo; peor aún, es una amenaza como la imagen de los muertos que se aparecen a los vivos. Y esta ida era lenta, como si no quisiera retirase.

Se llevó la luz, el ruido, las voces. La música, partida, apedazada, quedaba colgando de las cuerdas, de los ojos, como jirones brillantes, en la noche.
El barco se lo había llevado todo. Todas las esperanzas que tenía de volver a su morada y que todo acabara. “La luz, el ruido, las voces” habían desaparecido. Ya no había murmullos, cantinelas, música, ecos… Nada quedaba de sus ilusiones. Como si el silencio se aproximara dando paso a algo peor aún: al choque de su sórdida verdad. El “fantasma” se lo había llevado todo. Y una vez más, la inmundicia que lo rodeaba volvió a ser parte de él. Sonidos de dolor, tal vez, de un espanto que sólo la guerra es capaz de crear. Y “la música” que lo había transportado a momentos mejores, a esperanzas desesperanzadas, estaba ahora “partida, apedazada” como todo lo que había en ese barco. Como su propia realidad y la realidad que le esperaba. Un sinónimo de “apedazada” es despedazar. Algo que se despedaza es algo que se maltrata y se destruye. Así era como se encontraba todo su mundo. Y esta realidad, esta “música” colgaba “de las cuerdas, de los ojos” como suspendida en su memoria, en lo que había visto, en las imágenes que habían quedado selladas en su retina. “Como jirones brillantes” –jirones son trapos, telas rasgadas- lo que alude a la destrucción, al desmoronamiento de sus fantasías como pequeñas lágrimas brillantes en el medio de la noche.

Volvió, más espeso, más negro, el silencio. Hasta lo más hondo, hasta las entrañas más embotadas, llegó un sacudimiento, un relámpago apretado, un escalofrío profundo.
Ya no había nada a su alrededor. Solamente estaban ellos y el mar. Ese mar que provocaba miedo y desconfianza. Que distanciaba más aún en la distancia en que se encontraban. Perdidos en el medio de la nada. El mar que traía, una vez más, su aliado. Tal vez unos de los más poderosos enemigos para todos los que estaban en el “Mar Negro:” “el silencio.” Que volvía pesado, cargado de desasosiego. Algo que es “espeso” es algo macizo, que tiene cuerpo, como una masa densa que oprimía y taladraba profundo hasta quebrarlo todo. Volvía “el silencio” con su poder reivindicado, oscuro… Sí, era más “negro” que la infinidad del mar profundo, dejándolo todo más quieto que la misma muerte. Y esta quietud, esta pasividad que traía el silencio se anidaba en lo más profundo de “las entrañas,” en la parte más íntima y esencial del sí. Tan profundo llegaba este silencio que la autora lo describe como “entrañas más embotadas.” Se alude aquí a lo que está tapado, presionado profundamente, como forzado, comprimido y estrujado. Tan eficaz era este silencio que arrasaba hasta lograr su cometido. Y cuando arribaba, provocaba “un sacudimiento” que violaba, que poseía y se agregaba a los hombres (a Daniel Corvo) para formar parte de sus cuerpos. Como “un relámpago apretado” dando a entender la fuerza, la rapidez con que penetraba para adueñarse. Y cuando lo hacía, provocaba “un escalofrío profundo,” con un frío repentino, como una sensación inesperada y violenta. Que no daba opciones, que lo hurtaba sin descaro y lo hacía todo vulnerable, que hería y lesionaba física y moralmente.


Apartado D
“Nosotros, nunca, nunca” – más allá de la carne, más allá de la conciencia--. “Nunca.” Hasta el último, el más lejano, el más perdido de los agazapados corazones. “Nunca.” (“Era una melodía de Duke Ellington…”)

“Nosotros, nunca, nunca” – más allá de la carne, más allá de la conciencia--. “Nunca.”

El significado de “nosotros, nunca, nunca” es que los hombres que están en el “Mar Negro” no quieren lo que habían visto en el otro barco (la luz, la melodía, el baile) porque ellos no tienen lo que ellos quieren: ganar la guerra, las vidas felices, y no estar solos con sus tristezas. Los hombres sienten que nunca van a conseguir estas cosas y que la esperanza está perdida. El narrador recuerda la pobreza en la ciudad, y cómo eso es todo los suyos sabrán. Ellos nunca tienen nada. Esto está más allá de todo lo que son, lo que saben, “más allá de la carne, más allá de la conciencia.”

Hasta el último, el más lejano, el más perdido de los agazapados corazones. “Nunca.”
En los corazones que siempre había esperanza de que iba a ganar, que se podría conseguir lo que querían. Ellos vieron lo que querían zarpar sin ellos. Hay sueños, esperanzas y aspiraciones, finalmente inalcanzable. Nunca se sabe lo que esperaba, lo que hubiera querido. Ellos no tienen esperanza.

(“Era una melodía de Duke Ellington…”)
Aquí hace referencia una vez más a la memoria, cuando el narrador escuchó el Duke Ellington por primera vez cuando él había llegado a la ciudad de Barcelona. Es muy particular que esta es la melodía que él escuchaba en el mar. Cuando el narrador escuchó por primera vez la canción, había esperanza. Fue capaz de hacer nada, porque era posible. Pero ahora, con el uso del tiempo pasado, "era," era algo que ya no existía.


El tema:
A causa de la soledad y de la insatisfacción los ideales de una persona se hacen inaccesibles y hasta irreales y por ello dejan de ser perseguidos.


Conclusión:
En este trozo, así como en el resto del libro, la autora nos demuestra un distanciamiento afectuoso entre realidad y sentimiento de la desolada existencia de Daniel Corvo. Cuenta la autora este trozo mirando con los ojos del narrador; con representaciones trágicas que denotan una verdad profunda. Describe maravillosamente la pobreza (la inmundicia que una guerra deja atrás) y por la que el narrador se encuentra rodeado. Una corriente de muerte y dolor por lo que él había perdido. Un “Mar Negro” que está lleno de fantasmas y realismo exacerbado, enfurecido por un pasado adverso que no le dio tregua; por una guerra que le quitó todo lo que había amado, todo arraigamiento a la vida. Sí puede que sea un libro oscuro, triste y hasta deprimente. Pero me cautivó en cada página que leí, magníficamente.

Thursday, September 16, 2010

Comentario de NADA

Un trozo de Nada, por Carmen Laforet
(Barcelona: Destino, 2007)
págs. 24-25

El asunto

Una sala se describe para el lector. La narradora describe cómo el departamento llegó a ser la mitad de un apartamento. El apartamento tiene una gran cantidad de elementos y no está limpio. Ella habla del 'gato' y describe lo que está haciendo. La narradora tiene hambre, pero su tía la llama.

Los apartados
Apartado 1 “La habitación con la luz…el desorden provisional que ellos dejaron.”
Apartado 2 “Vi, sobre el sillón…Le sonreí y empecé a vestirme.”
Apartado 3 “Al abrir la puerta… un muñeco de goma desteñido.”
Apartado 4 “Yo tenía hambre, pero no había nada comestible que no estuviera pintado en los abundantes bodegones que llenaban las paredes, y los estaba mirando, cuando me llamó la tía angustias.”

Análisis
Apartado 1

La habitación con la luz del día había perdido su horror, pero no su desarreglo espantoso, su absoluto abandono. Los retratos de los abuelos colgaban torcidos y sin marco de una pared empapelada de oscuro con manchas de humedad, y un rayo de sol subía hasta ellos.

Esta es una descripción de una habitación, y el uso de una palabra como 'horror' significa que durante la noche las cosas son peores. La iluminación de los retratos por el sol hace la gente en ellos parecen menos miedo. La palabra ‘abandono’ es una palabra fuerte para describir a una habitación.

Me complací en pensar en que los dos estaban muertos hacía años. Me complací en pensar que nada tenía que ver la joven del velo de tul con la pequeña momia irreconocible que me había abierto la puerta. La verdad era, sin embargo, que ella vivía, aunque fuera lamentable, entre la cargazón de trastos inútiles que con el tiempo se habían ido acumulando en su casa.

En esta parte, un personaje está narrando la información al lector. Ser feliz que parte de su familia están muertos significa que el narrador no es feliz con su familia, que vive allí porque tiene que hacerlo y no porque ella quiere. Los verbos están en el pasado, lo que indica que todo esto ha sucedido antes y alguna persona está describiendo los pensamientos y sentimientos pasados.

Tres años hacía que, al morir el abuelo, la familia había decidido quedarse sólo con la mitad del piso. Las viejas chucherías y los muebles sobrantes fueron una verdadera avalancha, que los trabajadores encargados de tapiar la puerta de comunicación amontonaron sin método unos sobre otros. Y ya se quedó la casa en el desorden provisional que ellos dejaron.

La muerte de su abuelo tenía un gran impacto en esta familia y la forma en que viven. Todavía tienen muchos de los viejos muebles, por un valor sentimental o por pereza. El lugar es un desastre, las cosas en todas partes, lo que significa un desorden en su vida. No se puede vivir una vida ordenada en el caos. Los palabras ‘viejas’, ‘sobrantes’ y ‘desorden’ tienen mucho significado para lo que está pasando en su vida.

Apartado 2
Vi, sobre el sillón al que yo me había subido la noche antes, un gato despeluzado que lamía sus patas al sol. El bicho parecía ruinoso, como todo lo que le rodeaba. Me miró con sus grandes ojos al parecer dotados de individualidad propia; algo así como si fueran unos lentes verdes y brillantes colocados sobre el hociquillo y sobre los bigotes canosos. Él enarcó el lomo y se le marcó el espinazo en su flaquísimo cuerpo. No pude menos de pensar que tenía un singular aire de familia con los demás personajes de la casa; como ellos, presentaba un aspecto excéntrico y resultaba espiritualizado, como consumido por ayunos largos, por la falta de luz y quizá por las cavilaciones. Le sonreí y empecé a vestirme.

Un gato que vive en este lugar, a pesar de que es flaco, significa que hay esperanza de superar este momento difícil. La personificación del gato con gafas significa que ella identifica con el gato más de las personas que viven a su alrededor. Pero ella tiene el lado excéntrico que la poseen los demás, así que debe ser uno de ellos.

Apartado 3
Al abrir la puerta de mi cuarto me encontré en el sombrío y cargado recibidor hacia el que convergían casi todas las habitaciones de la casa. Enfrente aparecía el comedor, con un balcón abierto al sol. Tropecé, en mi camino hacia allí, con un hueso, pelado seguramente por el perro. No había nadie en aquella habitación, a excepción de un loro que rumiaba cosas suyas, casi riendo. Yo siempre creí que aquel animal estaba loco. En los momentos menos oportunos chillaba de un modo espeluznante. Había una mesa grande con un azucarero vacío abandonado encima. Sobre una silla, un muñeco de goma desteñido.

Los obstáculos en su camino a la cocina representan los obstáculos en su vida para llegar al lugar feliz que ella quiere estar adentro de un pájaro loco para que coincida con los residentes loco que vive con. 'Vacío' y 'desteñido' significar la vida vacía que está viviendo ahora. Antes había más a su alrededor, pero ahora todo está desaparecido o fuga de distancia.

Apartado 4
Yo tenía hambre, pero no había nada comestible que no estuviera pintado en los abundantes bodegones que llenaban las paredes, y los estaba mirando, cuando me llamó la tía angustias.

Hasta ahora, el lector analiza cómo lo que dice la hace sentir. Esta es su primera emoción directa, y teniendo literalmente, no tiene comida, ni dinero para comprar comida. Pero si está tramitando un sentido metafórico, entonces ella tiene hambre de por vida. Ella quiere más, pero ahora mismo no es capaz de alcanzar este sueño. Su tía la llamó y esto la llevó lejos de su sueño. No se sabe si esto es bueno o malo.

El tema
Ser feliz en la vida puede ser causada por muchos factores.

La actitud
La vida de Andrea es una metáfora de los momentos infelices con su familia. La autor envía el mensaje que el lugar donde vive la niña no es feliz, pero si se sigue adelante con sus estudios, tal vez ella puede tener la felicidad un día.

Comentario personal
La mayor parte de esta sección es su descripción de su residencia y ella no suena feliz de estar donde está. Espero que al final del libro sea feliz, porque siento que hay esperanzas de que su vida vaya a mejorar.

Thursday, September 9, 2010

Apartados 2 & 3 Espina

Apartado 2: “Ahora zumba el usurero…camino para el agua.”
Los verbos se encuentran en frente de la oración para invocar un sentido de acción para el lector. Son todos los verbos de movimiento, y el lector piensa en el movimiento. Olalla y Ramona están haciendo todo el trabajo en esta parte, y son las mujeres. Ellas son las que están en movimiento y están trabajando duro. Ellas están tratando de controlar la dirección del agua, pero ellas están luchando. El agua es una parte importante de cada trabajo de los agricultores. Si no hay agua, no hay vida. El lector asume que las mujeres trabajan duro todos los días. El trabajo no es nuevo para ellas.

Apartado 3: "--Dios os ayude--dice la trémula voz del tío Cristóbal desde el hoyo profundo de sus labios.”
Estas son las únicas palabras que se hablan en este trozo. El hombre ve lo que las mujeres están haciendo y pide la ayuda a Dios. (No sé por qué Cristóbal pidió ayuda a Dios.) El hombre se nombra Cristóbal,en esta sección, pero antes de esto no sabemos su nombre. Un nombre lo hace más real para el lector. La denominación de ‘tío’ lo hace mas familiar al lector. Las imágenes de "la trémula voz del tío Cristóbal desde el hoyo profundo de sus labios" es muy profunda y descriptiva de lo que está pasando en este momento.

Espero que estos Apartados sean un poco mejores de mi primer Apartado. Por favor comentario!

Thursday, September 2, 2010

Apartado 1 Espina

Apartado 1: “No amaba este avaro…y un rebaño.”
La primera línea nos dice que el protagonista no es como las mujeres, y luego pasa a describir a las mujeres y cómo funcionan y se sienten por la tierra. Las mujeres de la tierra son diferentes que los hombres. La cuenta continúa describiendo cómo vio a su poder, sin imaginación. "Sin alas" significa que su amor nunca crecerá, y no será nunca más nada de lo que es ahora. Se describe cómo su codicia ha crecido a lo largo de los años y cómo es una persona diferente. Está perdiendo su capacidad de amar, en lugar de eso es ceder a la codicia. Se describe cómo su avaricia ya no es hacerle feliz, que la misma riqueza y las posesiones no le dan la felicidad.

Tuesday, August 31, 2010

1st Post

La casa no se reclina sobre la tierra, sino sobre una mujer.
-Proverbio Mexicano